Anécdotario N° 7
Cierta vez, un hombre me vio parado en la esquina
de un callejón, se me acerco y me pidió lumbre,
para encender su cigarrillo….Es en verdad extraño… porque cuando me detuve y deje de apuñalarlo,Recién ahí repare en lo que estaba haciendo,
su cabeza colgaba de un pequeño Girón de carne hacia un costado,
no recuerdo como o cuando fue que decidí matarlo,
decidí quedarme con su cabeza… total ya casi se la había cortado
una o dos cuchilladas mas y podría quedármela
Fue de veras curioso, porque la conserve por meses,
por las noches la miraba intentando recordar,
recordar el momento en que decidí empuñar mi herramienta y matarlo
estaba fascinado con ella, la miraba descomponerse
lenta y pausadamente, memorice cada detalle
vi sus tonos.. pasar de amarillo a verde, violáceo a negro,
vi su carne secarse, sus ojos hundirse
vi como lentamente comenzaba a reírse de mi
negándome su secreto,“porque te mate…”
le decía cada noche antes de acostarme,
y me dormía mirándola, tratando de descifrar su secreto,
tratando de descubrir que tenía, que cosa había sido
una mueca, un gesto, una mirada.. qué!!Finalmente, una mañana me deshice de ella
junto con lo que me restaba de Julia (¿les hable de Julia cierto?)
se fue sin decirme su secreto…
después de 6 meses de acompañarme
y cuando volví a mi rutina una cierta noche
mientras esperaba a Teresa (¿les he hablado de Teresa?)
de pronto recordé…
fue como un flashazo
lo recordé todo…. sus ojos mirándome fijamente…
me dijo: “Diablos… este frío es para morirse….”
“Sí, es cierto…” le respondí
y lo maté….
esa noche me dedique a mirar como Teresa se perdía calle abajo
“siempre habrá otra noche para nosotros, Teresa”
pensé y me fui a casa
con mi bolso deportivo, mi delantal plástico y mis herramientas de trabajo
dormí como un niño esa noche…..
Andrei R.
El carnicero de Rostov.
<p
Ellos… son mi obra…. mi legado
son míos… ¡¡ me pertenecen!!
son todos míos…. para siempre.